El valenciano ha sido el elegido por el equipo de Nadia Padovani para sustituir a Àlex Márquez en el Gran Premio de Hungría, que se disputa este mismo fin de semana en el circuito de Balaton.
El único piloto que está plantando cara a Nicolò Bulega en el Mundial de Superbike ya tiene pasado mundialista. Debutó en la categoría intermedia con tan solo 16 años como sustituto. A partir de ahí, se hizo un hueco hasta el punto de dar el salto en 2019 a la categoría reina, supliendo en la última carrera a Miguel Ángel Oliveira, que sería su compañero en KTM Tech 3 la temporada siguiente.
Disputó tres temporadas, en las que corrió 30 carreras con KTM y 7 con Honda.
En 2022 aterrizó en el Mundial de Superbike y, hasta esta temporada, ha disputado 119 carreras encima de la Honda. Una Honda que dejó atrás en este inicio de curso para embarcarse en una nueva aventura con la Panigale, que ya le ha acompañado en el podio en 15 ocasiones, todas ellas con segundos puestos.
Ahora tiene la oportunidad de volver a MotoGP como sustituto, el mismo escenario en el que en su día se dio a conocer. Llega en muy buena forma, consolidado en Superbike, pero con la incógnita de qué puede sacar de sí mismo y de la Ducati de Gresini en un fin de semana que, como mínimo, le vuelve a poner en el escaparate.
